La inflación en México mostró una ligera desaceleración durante la primera quincena de abril, al ubicarse en una tasa anual de 4.53%, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Aunque el indicador general moderó su avance frente al mes anterior, diversos productos y servicios continuaron al alza, impactando directamente el gasto de las familias.
Entre los principales incrementos destacan alimentos como el jitomate y distintos tipos de chiles, así como el transporte urbano y la gasolina de alto octanaje, reflejando presiones tanto en el sector agropecuario como en los energéticos.
En términos quincenales, el Índice Nacional de Precios al Consumidor registró un aumento de 0.11%, mientras que la inflación subyacente —que mide la tendencia de mediano plazo— se colocó en 4.27% anual.
Por otro lado, algunos productos ayudaron a contener el alza general, como la electricidad, el transporte aéreo y ciertas frutas y verduras que registraron bajas en sus precios.
A pesar de la desaceleración, la inflación se mantiene por encima del rango objetivo del Banco de México, lo que mantiene la presión sobre la economía y el poder adquisitivo de los consumidores en el país.


