Ganaderos del estado de Chihuahua consideran que aún existen opciones legales para reforzar la protección sanitaria de su ganado, a pesar de un reciente fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que declaró inconstitucionales algunas medidas estatales contra el gusano barrenador del ganado (GBG), una plaga que afecta la actividad pecuaria.
Según el sector productivo, aunque la Corte revocó la facultad de las autoridades estatales para imponer ciertas restricciones, los propios ganaderos pueden mantener y aplicar protocolos de sanidad desde sus asociaciones y organizaciones sin contravenir la Constitución.
El debate surge en un contexto de preocupación por preservar el estatus sanitario de Chihuahua, reconocido internacionalmente, y garantizar la continuidad de la exportación de carne y ganado en pie sin poner en riesgo la salud pública y la economía regional.


