La tensión entre Cuba y Estados Unidos volvió a escalar luego de que el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, respondiera a las recientes amenazas del mandatario estadounidense, Donald Trump, quien ha endurecido su discurso hacia la isla en los últimos meses.
En una entrevista con medios internacionales, Díaz-Canel aseguró que Cuba no busca un conflicto, pero afirmó que el país está preparado para defender su soberanía si fuera necesario. “No queremos una guerra, pero tampoco le tenemos miedo”, declaró el mandatario cubano.
Las declaraciones ocurren en medio de un creciente deterioro de las relaciones entre ambos países. El gobierno estadounidense ha impuesto nuevas sanciones económicas y ha mantenido una fuerte presión sobre La Habana, mientras funcionarios cubanos denuncian amenazas constantes contra la independencia de la isla.
Por su parte, el gobierno cubano insiste en que está dispuesto al diálogo, pero únicamente bajo condiciones de respeto mutuo y sin imposiciones externas.

