La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su desacuerdo con la reciente reforma aprobada por el Congreso de Chihuahua, la cual prohíbe el uso del lenguaje inclusivo en las escuelas públicas y privadas del estado.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal señaló que “la educación no debe ser un espacio de exclusión, sino de respeto y diversidad”, dejando claro que su administración no respalda medidas que limiten la forma en que las personas eligen expresarse.
La reforma, impulsada por legisladores del Partido Acción Nacional (PAN), modifica el artículo 8 de la Ley Estatal de Educación y establece que los docentes deben apegarse estrictamente a las normas gramaticales del idioma español. Esto impediría el uso de expresiones como “todes”, “niñes” o “compañeres” dentro del entorno escolar.
Diversos sectores sociales y colectivos de derechos humanos han mostrado su inconformidad con la decisión, argumentando que el lenguaje inclusivo favorece la visibilización de las identidades no binarias y promueve una cultura más empática. En redes sociales, la etiqueta #LenguajeInclusivo se volvió tendencia nacional, acompañada de críticas hacia la medida.
Por su parte, Sheinbaum reiteró que su gobierno apuesta por una educación que “fortalezca la empatía y el reconocimiento de las diferencias”, subrayando que México debe avanzar hacia una sociedad más igualitaria y libre de discriminación.


