El legendario Robin Hood regresa a la pantalla grande, pero esta vez muy lejos de la imagen del héroe noble que roba a los ricos para ayudar a los pobres. En La muerte de Robin Hood, el personaje es presentado como un hombre envejecido, herido física y emocionalmente, que enfrenta las consecuencias de una vida marcada por la violencia.
La cinta es protagonizada por Hugh Jackman y dirigida por Michael Sarnoski. La historia sigue a Robin Hood después de una sangrienta batalla que lo deja al borde de la muerte. Mientras intenta recuperarse en un misterioso castillo, una enigmática sanadora le ofrece la oportunidad de enfrentar sus errores y buscar la redención antes de que sea demasiado tarde.
A diferencia de las adaptaciones clásicas, esta producción apuesta por un tono más dramático y psicológico. El filme explora el arrepentimiento, la pérdida y las secuelas de la violencia, mostrando a un personaje roto que cuestiona todo aquello que definió su vida.
La película cuenta además con las actuaciones de Jodie Comer, Bill Skarsgård y Noah Jupe, bajo la producción del reconocido estudio A24.
Con una propuesta más madura y sombría, La muerte de Robin Hood busca ofrecer una nueva mirada a uno de los personajes más icónicos de la literatura y el cine, alejándose de la leyenda tradicional para mostrar el lado más humano de un hombre perseguido por su pasado.


