La presentación de Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl se convirtió en un fenómeno global que trascendió el escenario deportivo. En cuestión de horas, su música dominó tendencias en redes sociales y encabezó listas de reproducción en plataformas digitales alrededor del mundo.
Servicios de streaming reportaron un crecimiento histórico en las escuchas del artista puertorriqueño, con aumentos que superaron el 200 % en comparación con días previos al evento. Canciones clásicas de su repertorio volvieron a colocarse entre las más buscadas, mientras nuevos oyentes descubrieron su música tras la transmisión del show.
Especialistas del sector musical señalaron que este impacto reafirma la consolidación de Bad Bunny como una de las figuras más influyentes de la música global, capaz de conectar con audiencias de distintos idiomas y generaciones. Su actuación no solo fortaleció su presencia internacional, sino que también impulsó la visibilidad de la música latina en uno de los escenarios más vistos del planeta.


