A partir del próximo 3 de noviembre, estudiantes de primaria y secundaria en todo México deberán guardar sus teléfonos celulares durante toda la jornada escolar, incluyendo los recreos, como parte de una estrategia nacional impulsada por las autoridades educativas del país.
La medida fue acordada por las autoridades educativas de las 32 entidades federativas y busca fortalecer el aprendizaje, mejorar la convivencia escolar y reducir las distracciones provocadas por el uso constante de dispositivos móviles. Los alumnos podrán llevar sus teléfonos a la escuela, pero deberán permanecer guardados y únicamente podrán utilizarse en situaciones especiales o de emergencia.
De acuerdo con la Secretaría de Educación Pública (SEP), la restricción aplicará en todas las escuelas de nivel básico, tanto públicas como privadas. En el caso del bachillerato, cada institución definirá sus propias reglas sobre el uso de dispositivos electrónicos, mientras que las universidades mantendrán autonomía para establecer sus lineamientos.
Las autoridades señalan que la iniciativa forma parte de un esfuerzo por promover entornos escolares más saludables y favorecer la atención de los estudiantes dentro y fuera del aula. La implementación estará acompañada de actividades informativas dirigidas a docentes, madres, padres de familia y tutores.
Con esta decisión, México se suma a una tendencia internacional que busca regular el uso de pantallas en la educación básica, ante la creciente preocupación por su impacto en el desarrollo académico y social de niñas, niños y adolescentes.


