El empresario mexicano Carlos Slim volvió a colocarse en el centro de la discusión pública tras manifestarse en contra de la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales en México.
De acuerdo con sus planteamientos, una disminución de horas trabajadas podría afectar los ingresos de los empleados y la productividad de las empresas. Como alternativa, ha sugerido esquemas laborales de 12 horas diarias durante tres o cuatro días por semana, además de considerar una edad de jubilación de hasta 75 años.
Las declaraciones del presidente honorario de Grupo Carso han generado opiniones divididas. Mientras algunos sectores empresariales consideran que jornadas más extensas podrían mantener la productividad y contribuir a la sostenibilidad de los sistemas de pensiones, especialistas y trabajadores señalan posibles afectaciones a la salud, el bienestar y la calidad de vida de los empleados.
El debate ocurre en un contexto en el que México analiza la transición gradual hacia una jornada laboral de 40 horas semanales, una propuesta impulsada por el Gobierno Federal que busca mejorar las condiciones laborales sin reducir salarios. La implementación planteada contempla una reducción progresiva de horas a partir de 2027.
En redes sociales, las declaraciones de Slim han generado numerosas reacciones, desde quienes respaldan la necesidad de mantener la competitividad económica, hasta quienes consideran que la prioridad debe ser mejorar las condiciones laborales y salariales de los trabajadores.


