La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó su desacuerdo con las sanciones impulsadas por el gobierno de Estados Unidos contra países que mantienen el envío de petróleo a Cuba, al considerar que se trata de medidas desproporcionadas e injustas que impactan directamente a la población civil.
Durante una declaración pública, la mandataria señaló que este tipo de acciones no resuelven los conflictos políticos y, por el contrario, agravan las condiciones de vida de millones de personas al limitar el acceso a energía, transporte y servicios básicos. En ese contexto, subrayó que México ha sostenido históricamente una política exterior basada en la no intervención y la cooperación internacional.
Sheinbaum destacó que cualquier apoyo energético que México haya brindado a Cuba responde a principios de solidaridad y asistencia humanitaria, y no a una postura de confrontación con otros países. Afirmó que castigar este tipo de acciones equivale a trasladar disputas diplomáticas al terreno social, con consecuencias directas para la ciudadanía.
La presidenta también llamó a privilegiar el diálogo multilateral y a revisar las políticas de sanciones que, dijo, han demostrado tener efectos limitados en lo político, pero profundos en lo económico y social. Reiteró que México mantendrá una postura firme en defensa del derecho de los pueblos a acceder a recursos esenciales.
El pronunciamiento ocurre en un contexto de tensiones diplomáticas en la región, donde el tema energético vuelve a colocarse como eje central del debate entre soberanía, cooperación y presión internacional


