La producción de gas natural en México continúa enfrentando importantes desafíos debido a la dependencia de tecnología especializada proveniente de Estados Unidos para la extracción mediante fracturación hidráulica, conocida como fracking.
Especialistas del sector energético señalan que la falta de infraestructura y desarrollo tecnológico propio limita la capacidad del país para aprovechar plenamente sus recursos energéticos. Esta situación provoca que los costos de producción sean más elevados y dificulta una mayor autonomía en la generación de gas natural.
Además, la dependencia de equipos, servicios y conocimientos técnicos extranjeros representa un reto para el crecimiento de la industria energética nacional, especialmente en un contexto donde la demanda de gas natural sigue aumentando tanto para la generación de electricidad como para diversas actividades industriales.
Expertos consideran que el fortalecimiento de la innovación tecnológica y la inversión en investigación podrían contribuir a reducir la dependencia externa y mejorar la competitividad del sector energético mexicano.


