Petróleos Mexicanos (Pemex) registró un incremento del 14.1% en sus actividades de refinación, mientras que las exportaciones de crudo continuaron a la baja, reflejando una estrategia enfocada en procesar más petróleo dentro del país y fortalecer la producción nacional de combustibles.
De acuerdo con el análisis, una mayor cantidad de crudo fue destinada a las refinerías mexicanas para producir gasolina, diésel y otros derivados, reduciendo así el volumen disponible para la venta en mercados internacionales. Esta política busca impulsar el abastecimiento interno y disminuir la dependencia de combustibles importados.
El aumento en la refinación se suma a los esfuerzos por aprovechar mejor la infraestructura del Sistema Nacional de Refinación y elevar la producción de combustibles para el mercado nacional. Sin embargo, especialistas señalan que la reducción de exportaciones también puede impactar los ingresos obtenidos por la venta de petróleo en el extranjero.

