La propuesta de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para adelantar el cierre del ciclo escolar 2025-2026 ha provocado inconformidad en distintos estados del país. Gobiernos estatales como los de Jalisco, Nuevo León y Guanajuato expresaron su rechazo al considerar que reducir las clases podría afectar el aprendizaje de millones de estudiantes y aumentar el rezago educativo.
Las autoridades estatales señalaron que la educación debe mantenerse como prioridad y advirtieron que modificar el calendario por la realización del Mundial 2026 generaría complicaciones para alumnos, docentes y familias. Mientras algunos estados analizan mantener sus calendarios originales, otros pidieron a la SEP reconsiderar la medida antes de hacer oficial el ajuste.
Además, organizaciones de padres de familia y representantes del magisterio también manifestaron preocupación por el posible impacto académico, argumentando que aún existen pendientes educativos derivados de años anteriores
