Este lunes 16 de marzo, los gobiernos de México y Estados Unidos arrancarán una nueva etapa de conversaciones comerciales para revisar el funcionamiento del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, conocido como T-MEC, acuerdo que regula gran parte del comercio en América del Norte.
Las reuniones forman parte de la revisión programada del tratado, un proceso que busca evaluar si el acuerdo sigue respondiendo a las necesidades económicas actuales y si es necesario hacer ajustes para fortalecer la competitividad de la región. Funcionarios de ambos países sostendrán encuentros bilaterales para analizar temas estratégicos que impactan directamente a industrias y exportaciones.
Entre los asuntos que estarán en discusión destacan las reglas de origen de productos, el fortalecimiento de las cadenas de suministro en América del Norte y posibles cambios en aranceles que afectan a sectores como el automotriz, el acero y otras industrias manufactureras. También se pretende reducir la dependencia de importaciones provenientes de otras regiones, especialmente de Asia.
Expertos señalan que esta revisión será crucial para definir el futuro del comercio regional, ya que millones de empleos y miles de empresas dependen de la estabilidad del acuerdo. El comercio entre México y Estados Unidos supera cientos de miles de millones de dólares al año, por lo que cualquier cambio en el tratado podría influir en inversiones y crecimiento económico en los próximos años.
El T-MEC, vigente desde 2020 y sucesor del antiguo TLCAN, es el principal marco comercial que conecta a las tres economías de Norteamérica y regula el intercambio de bienes, servicios e inversiones entre los países firmantes.

