El estreno del videoclip de Heterocromía, el más reciente sencillo de Belinda incluido en su álbum Indómita, vino acompañado de una historia tan intrigante como la propia estética del video. La cantante reveló que la filmación se realizó en una casa que describió como “embrujada”, donde tanto ella como su equipo vivieron fenómenos inexplicables, como cuadros que se movían solos y objetos que caían sin motivo aparente.
Aunque las jornadas de grabación estuvieron impregnadas de misterio, Belinda aseguró que nunca sintió verdadero miedo, ya que siempre estuvo acompañada y se dejó llevar por su afición a los ambientes oscuros y cinematográficos.
El video, dirigido por Flakka Directors, presenta una gran fiesta en una residencia y funciona como una sátira visual a la alta sociedad, un concepto que Belinda ya había anticipado en redes sociales y que forma parte de la narrativa más amplia de Heterocromía —tema que también ha generado debates por supuestas referencias personales y críticas al clasismo.


